Friday, November 10, 2006

Ahora, que ya adornan las calles con luces navideñas...


Ahora, que adornan las calles con luces navideñas y que encontré la banda sonora de una de aquellas películas de culto a las cuales nunca les paran muchas bolas (es decir, a todo el mundo le importa tener un cabecita de Jack Skellington en una pulsera, o una chapa, o un cinturón, o una riata, o una cartera, o una billetera, o un morral, incluso, el pasado halloween no faltó el in-original (adjetivo muy sancarlista por cierto) que se disfrazó de nuestro quemado personaje) pretendo rescatar el arte detrás de lo comercial. Porqué vuelve la moda por una película que no es reciente, los estudiosos de las modas (o la moda) nos lo dirán (y también podrían responder porqué hobbies tan pintorescos como el trompo, las cocas, las piquis, el fuchi y el yoyo y otras más comunes como la mini-falda, las texanas, la tanga brasilera vuelven recurrentemente). Aún así pretendo rescatar aquello que no se rescata: para mi, lo verdaderamente significativo de un filme que busca cuestionar ante todo (más allá de los clichés a los que se ve sometido para vender). Seguirán dos posts con la letra de aquellas canciones que me parecen más interesantes. Invito a los pocos que me leen a que le peguen una revisadita a esta popular cinta para "niños" (me incluyo en el apelativo).

0 Comments:

Post a Comment

<< Home